Epílogo
A la
mañana siguiente el rey Ron y la futura reina Rose Roberts (no se iban a casar,
pero cuando el rey muriera ella sería reina), iban a partir hacia Roldania
cuando a Linda le picó la curiosidad y se acercó corriendo hacia ellos seguida
de Evan.
-Padre, ¿cómo supisteis que estaba en este
castillo?-preguntó sin más.
-Fuimos caminando por muchos lugares
peligrosos preguntando a la gente si os habían visto, lo que nos llevó a un
precioso bosque donde nos perdimos, pero por casualidad encontramos a una mujer
con unos preciosos ojos azul zafiro que se tapaba con una mano el costado.
Juraría que estaba herida de gravedad, pero no pregunté nada porque tenía
prisa. Me preguntó quién era yo y le respondí suponiendo que no era ninguna
amenaza. Pareció sonreír y me dijo que estabais aquí.-contestó el rey.
-No es posible…-dijo Linda.
-Debió de saber que si os encontraba vuestro
padre os llevaría a palacio y no la volveríais a molestar-le respondió Evan a
Linda-. Sobrevivió y escapó sin que nos diéramos cuenta.
Llegó
Beatrice que había oído todo desde lejos y le preguntó a la princesa:
-¿Qué vas a hacer con ella? ¿Vas a perseguirla
hasta al fin matarla?-Linda pensó durante un momento.
-No, ya sé que voy a vivir más aventuras y
estoy segura de que me cruzaré con ella, pero no merece la pena estar toda tu
vida pensando en la venganza. Si alguna vez la vuelvo a ver, puede… Pero hoy,
no.-dijo orgullosa.
-¡Bien dicho!-dijeron sus amigos.
-Veo que ya habéis madurado bastante, hija
mía. Estoy más tranquilo. Cambiando de tema, prometedme que me visitaréis a
menudo.-dijo el rey abrazando a su hija.
-Lo prometo.-respondió.
El
carruaje del rey partió y los amigos se quedaron mirándolo hasta que lo
perdieron de vista.
-Ahora, ¿qué hacemos?-preguntó Beatrice.
-Ya sabéis lo que quiero yo.-respondió la otra
muchacha.
-Yo iré con vos.-añadió Evan.
-A mí me gustaría ir con vosotros.-objetó
Beatrice tímidamente.
Kyle llegó
en ese momento.
-¡Chicos! ¿Os vais a ir de aventuras ya?
-Sí, ¿queréis venir?-le preguntó Linda.
-No, mi vida está aquí, en el castillo. Que os
lo paséis muy bien.-dijo Kyle.
-Ahora que lo pienso, ¿cuál es el conjuro del
amuleto? ¿Para qué quería el rey el amuleto? Me rondan en la cabeza mil
preguntas sobre este amuleto…-preguntó Beatrice.
-No sé
responder a ninguna, pero estoy segura de que, a lo largo de nuestro viaje, se
responderán por arte de magia…-respondió Linda.
Después,
cogieron un poco de comida para el viaje. Los cuatro amigos se abrazaron y se
despidieron del príncipe. Acto seguido, salieron corriendo del castillo.
Linda
llevaba su bolsa de siempre, Beatrice llevaba otra alforja con su cuaderno y
Evan llevaba otra alforja, pero esta vez no tenía tanto equipaje, porque ahora
todo lo que necesitaba iría con él siempre. Linda iría con él siempre.
Ya acabamos amuleto. Cuando lo lleve a la editorial os informaré. Se despide, Cleo.
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