Capítulo 2 La W.V.M.
El coche en el que nos han metido tiene las
ventanas blindadas y es una limusina. Es una Crysler 300c. Es bastante grande y
hay asientos justos para los seis,
aunque delante, al lado del conductor hay otro libre. Hay posavasos, pero no
tiene mucho más. Comparada con la que contrató Anna para el cumpleaños de su
madre (También nos invitó a mí, a Rose y a Jessica). Comparada con esa, esta
parece una patata.
-¿Y nuestras explicaciones?-digo después de
romper el silencio tan incómodo que hace segundos nos acechaba.
-Está bien-responde el hombre amable-. Me llamo Carl se llama Roy.-señala al otro
hombre, que levanta la mano de mala gana.
-En la W.V.M luchamos contra “monstruos” y
otras criaturas que quieren destruirnos. Los elegidos son personas que
encontramos que tienen niveles de inteligencia más altos que las personas
normales, claro que hay unos niveles diferentes de inteligencia.-dice Roy.
-¿Cuántos niveles hay?-se apresura a preguntar
Rose.
-Cinco. Los
Loriums son el 5, los Glondos el 4, los Roberbes el 3, los Blogurs el 2 y los
Clarinois el 1.-responde Roy.
-En el mundo hay
unos porcentajes de personas por “especie” por así decirlo. Hay unos 10.000
Loriums y son los menos importantes puesto que son menos poderosos. El nivel de
poderes es más alto depende de la categoría que seas. Hay 1000 Glondos, 100
Roberbes, 10 Blogurs y… 1
Clarinois.-dice Carl.
-¿Qué?-exclamamos
todas a la vez.
¿Qué? ¿Soy la
única Clarinois o como se diga en el mundo? ¿Estoy sola? Otra cosa increíble es
que las cuatro somos bichos de esos, por no decir que tres son Blogurs y una es
una Clarinois, es decir, somos el grupo de amigas más poderoso de la tierra.
Ojalá no fuera a mí, ojalá fuera… ¡Mary Villanueva! Su madre es estadounidense,
pero su padre español. Mary es muy buena actriz, así podría disimular como
estoy de aterrada por dentro.
-Todas las
criaturas se pueden localizar a distancia excepto los Clarinois, bueno, la
Clarinois.-nos responde Carl.
-¿Cómo los
localizáis?-pregunto cuando puedo hablar.
-Colocamos
cámaras en las clases de todos los colegios e institutos del mundo. A los
adultos no los espiamos porque los niños tienen un corazón más puro y ellos no
se vuelven contra el mal.-me dice Roy.
-¿Cómo los
espiáis?-pregunta Anna.
-En el techo de
las clases ponemos un polvo especial que sirve como cámara, claro que, a veces se cae.- ¡Eso es! ¡De pequeña lo vi!
-¿Cómo los reconocéis?-consulta Rose.
-Depende de la
forma en la que se comportan, si alguna vez se os ha caído algo valioso y
delicado al suelo y no se os ha roto, habéis usado vuestro poder. Pero claro,
los Loriums son más fáciles de reconocer, luego los Glondos… Si eres un Lorium
se te reconoce, si eres un Clarinois, no.-le responde Carl.
-Entonces, ¿cómo
supisteis que existían lo Clarinois si no los habíais visto?-planteó Jessie.
-Investigaciones.
Juliette no ha sido la única Clarinois. La cosa funciona de la siguiente
manera; justo en el momento en el que está muriendo un Clarinois, nace un bebé
y siempre es así, nacen muchos bebés a la vez en el momento que muere el
Clarinois, pero La Junta elije cuál tendrá más capacidades viendo su fututo. No
pueden darle esa responsabilidad a un borracho deprimido, ¿no creéis?-nos dice
Carl.
-¿Qué es La
Junta?-pregunto.
-La Junta es
quién decide las personas que tienen estos “poderes” por así decirlo. Habitan
en un planeta llamado Julius. –responde Roy.
-Hace un par
de años mandaron una nave al espacio. Se metieron en un agujero negro y
descubrieron el planeta Julius. Para su sorpresa, había vida allí. Eran
criaturas parecidas a nosotros, pero un
poco diferentes, no sabría describirlos –ojalá ese hombre se convirtiera en
Bianca Sandler, una chica que conozco que dibuja genial-. Les pidieron que no
divulgaran que vivían allí, a cambio, les ofrecieron un par de días en su
planeta, cosa que aceptaron. Eran mucho
más avanzados que nosotros y tenían lo que nosotros llamamos “poderes”. Los
humanos les pidieron que los llevaran a la tierra, pero desataría sospechas. A
uno de esos Julianos se le ocurrió una idea, que podían crear la junta y que
ellos decidían a quién se los daban, pero lo tenían que mantener en secreto, a
parte, crearon ese sistema de Clarinois, Blogurs... Pero de regreso a la
tierra, un Juliano malvado se coló en la nave. Consiguieron atravesar el
agujero negro gracias a los Julianos. De vuelta en la Tierra, solo se lo
contaron al gobierno estadounidense. Un día ocurrió una muerte extraña que
había causado el Juliano. Las muertes se extendieron y pensaron que el
extraterrestre podía reproducirse. Al gobierno se les ocurrió crear la W.V.M. y
gracias a que contactamos con los Julianos, pudimos coger los aparatos para
localizar a los “especiales” luchar contra ellos ya que hacen falta poderes,
porque con armas no se puede matarlos.-nos explica Carl.
-Guau.- es
lo único que consigo decir.
-Eso os lo
decimos ahora para que luego no empecéis con preguntitas.-dice hosco Roy.
Nadie le
responde y nadie habla en todo el viaje.
Cuando llegamos a Nueva York lo contemplamos entusiasmadas.
Yo solo estuve una vez para devolverle un libro a mi tía, pero solo estuve una
hora y no pude hacer turismo. Entre que desembarcaba del avión, le daba el
libro a mi tía y volvía a embarcar, se me hacía la hora. Jessie Anna y Rose no
han estado nunca, pero mi viaje tampoco fue una maravilla cuando volví me
dijeron “¡Que morro! y les respondí “El aeropuerto, el metro y el motel de mi tía
eran muy bonitos, claro.” con sarcasmo, obviamente.
Había
edificios enormes, que tocaban el cielo, y por eso se llamaban rascacielos.
Había muchos bares, cines, tiendas… Es impresionante. No tengo palabras para
describirlo, es la ciudad más impresionante que he visto en mi vida.
-La W.V.M
está en la Avenida Park Avenue. Uno de sus edificios parece que es de una empresa
de calzado, así que no hay mucha gente que le interese entrar, pero por
precaución, tenemos que enseñar un carnet y pasar por un detector de metales.
Aunque vosotras no tengáis carnet, os hemos hecho un papel de autorización para
entrar.-nos dice Roy.
-Pero, ¿la
gente no se extraña al ver que en una oficina de calzado hay tanta
seguridad?-pregunto.
-Buena
pregunta, nadie nos la había hecho hasta ahora…-responde Carl.
-Es una
Clarinois, ¡cómo no va a ser inteligente!-explica Roy.
-La gente no
tiene tu cerebro, pequeña, nadie se fija en esas cosas.-me dice con cariño
Carl.
-Ya, pero es
muy obvio. Aun así imagínate que uno de esos monstruos entra. Sí que se daría
cuenta.-defiendo.
¿Están
locos, o qué? Es demasiado OBVIO. Además, esos bichos tienen un cerebro más
grande que yo, ¿no?
-Hay un
detector a la entrada que te dice si eres un Lorium, Clarinois… o también si
eres agente (nos dan un pase), un Julius o una persona normal. Si eres una
persona normal sin pase o un Julius pita y los agentes de seguridad te llevan
fuera de la agencia.-me responde Carl.
-¿Y si es un
Julius bueno?-pregunto.
-¡Los Julius
nunca han venido a la tierra, si vinieran nos avisarían y haríamos algo!-me
grita de mal genio Roy. Tantas preguntas le deben de cansar.
-Roy,
cálmate- Carl le susurra algo muy bajito y creen que no les oigo, pero les oigo
perfectamente-. Recuerda que es la Clarinois, y si no quieres que te haga daño,
déjala en paz
-Lo he oído
todo, no teníais por qué susurrar.-comento intentando parecer superior. ¡A ver
si dejan de murmurar cosas sobre mí, lo detesto!
Ninguno dice
nada. Se hacen los despistados y miran por las ventanillas. Entonces exclaman:
-¡Esa es la
oficina!-señalan a un edificio enorme con al menos, setenta plantas.
Ahora me doy
cuenta de que mi vida está a punto de cambiar.
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