Capítulo 3 Un paseo por la W.V.M.
La W.V.M. es
enorme ya desde fuera. Las cuatro dejamos escapar un “¡Hala!”.
-Es tan
grande porque es la sede más importante a nivel mundial.-nos dice Roy.
Primero
entran Carl y Roy, luego mis mejores amigas. Pero yo, me quedo un momento fuera
contemplando el edificio. Entonces me doy cuenta de que tengo que entrar y
traspaso la puerta de cristal.
Justo al
traspasarla, suena una alarma muy desagradable. Tengo que estar preparada para
cuando me echen del edificio, puf… Pero no ocurre nada de eso. La gente se
empieza a poner alrededor mío y empiezan a susurrar y exclamar. ¿Qué ocurre? Me
siento agobiada. La gente me empieza a hacerme preguntas. Soy como un pollito
recién nacido en un corral lleno de gallinas pesadas.
-¡Dejadme en
paz!-no tendría que haber chillado así. Me miro las manos, están temblando.
-Por favor,
la señorita Jones tiene que ver al jefe.-me defiende Carl sacándome de toda la
multitud.
-¿Qué ha
sido eso?-pregunto, aunque sé la respuesta.
Carl me lo
empieza a explicar todo, pero no escucho. La alarma quería decir que era una
Clarinois, por eso la gente me ha empezado a molestar. Nunca me he sentido tan
agobiada como en ese momento. Todo el mundo empezando a chillar, murmurar sobre
mí y haciéndome preguntas…
-Tenemos que
subir a la última planta: la 71-Roy me ha contestado a la pregunta que tenía en
mente, pero no andaba muy equivocada-. Pero tranquilas, el ascensor es muy
rápido.
Y tanto. Nos
subimos al ascensor y en menos de medio minuto, estamos en la última planta.
Por fuera, se veía que era más estrecha que las demás. Simplemente es un
despacho, un enorme despacho. Supongo que será del jefe de la organización.
Como en las
películas, la silla (que por cierto, es muy alta y ancha) se gira. Nos muestra
a un hombre mayor, de vista cansada.
-Te
estábamos esperando, señorita Jones-dice-. En realidad, esperábamos más a las
señoritas Lee, Stone y James, pero en cuanto mis hombres me dijeron que te habían
encontrado… Me aseguré en tenerlo todo preparado.
-¿En tenerlo
todo preparado se refiere a todas las personas esperándome ahí abajo?-replico
enfadada.
-Le aseguró,
Juliette, que no se lo he dicho a nadie, la alarma se lo ha dicho. Yo no he
tenido nada que ver.-responde levantándose de la silla. De pie se ve que es
delgado y bastante alto. Camina hacia nosotros.
-Permítanme
que me presente, soy Cameron Tanner, gerente de la War Versus Monsters a nivel
mundial, y actualmente, único superviviente del viaje a Julius.
-Entonces,
¿los otros murieron a la vuelta?-pregunta Rose.
-¿O ya han
muerto de viejos?-supone Jessica.
-Más bien lo
segundo. El último murió hace cinco años, en 2010. Una tragedia.-se lamenta sin
una pizca de lástima.
-Eso le dejó
a usted el puesto de jefe ¿no?-dice Anna.
-Naturalmente.
Pero no crean que yo tenga algo que ver al respecto. Mis cuatro amigos y yo
éramos inseparables, pero en 2001 murió Jonathan, en 2005 Jacob y Adam, y en
2010 Fred. Han sido los mejores amigos que he tenido nunca en mis 75 años de
vida. No lo suelo decir, pero sois unas chicas muy especiales-hace una pausa
para la nostalgia-. Ahora algo que sí cuento a los demás. En 1960 mandaron en
secreto una nave espacial con cinco jóvenes veinteañeros. Hicieron una
expedición secreta. Justo fue nueve años antes de ir a la luna, y dos después
del primer lanzamiento espacial tripulado. En el espacio ocurrió lo que ya
sabéis.-nos explica.
-Entonces,
¿nos va a enseñar nuestro puesto aquí, o algo por el estilo?-pregunto. Puede
que ese viejo cascarrabias vaya a ser mi jefe, pero no me cae nada bien.
-Yo no
–habla por una especie de teléfono-. Estos chicos.-el ascensor se abre y
aparecen dos chicos bastante guapos y fuertes.
Jessica,
Anna y Rose empiezan a susurrar sobre ellos, no las culpo. Los chicos también
hablan entre ellos. Y por si fuera poco los agentes y el señor Tanner también
susurran.
No sé cómo
lo hacemos, pero acabamos formando un triángulo como si cada grupo un fuera un
vértice, y lo peor de todo, acabo en el centro.
-¡Callad!-chillo
sin poder contenerme. No sé si lo habréis notado, pero tengo un poco de mal
genio, un poco, bastante. Suspiró y prosigo.
-No sé de
qué habláis cada uno, pero me agobia, así que, continuemos.
En realidad
sí que sé de qué hablan, o eso creo. Mis amigas de los chicos que han entrado.
Los agentes y Cameron de lo que han hecho los otros dos grupos. Y los chicos
seguramente sobre que soy una Clarinois y todo eso. Espera un momento…
-Vosotros
sois Will y George, ibais conmigo en el colegio hace seis años.
-¿Quién eras
tú, y como nos recuerdas?-pregunta Will, el chico moreno y ojos marrones. La
verdad, los dos son igual de guapos, y los dos son bastante guapos, no es por
nada…
-Yo te
recuerdo, eres Juliette Jones, la chica que siempre intentaba pasar
desapercibida en el colegio. Nunca colgabas tus dibujos en el corcho, jugabas
con tus amigas en una esquina del patio, no te ofrecías a salir en la
pizarra…-dice George el chico rubio de ojos azules.
-¿Cómo me
recuerdas?-pregunto. En serio, ¿cómo se acuerda? Hace seis años afirmó que no
faltaba nadie. Seguramente, entre tanta gente no supo decir si yo estaba o no.
-Tengo buena
memoria.-responde sin darle importancia
-Es una de
sus cualidades –comenta Cameron-. Los Loriums pueden abrir cualquier puerta, cerradura,
caja fuerte… Los Glondos pueden controlar los fenómenos naturales: agua, aire,
fuego…. Los Roberbes tienen buena
memoria, George es un Roberbe. Los Blogurs leen la mente y pueden controlársela
a los demás. Por último, los Clarinois, hacen todo lo que hemos dicho a parte
de un gran coeficiente intelectual, por si no me entendéis, es muy inteligente.-Guau.
¿Tengo esos poderes?
-¿Cómo los
uso?-pregunto.
-Ya os lo
enseñarán –responde el jefe-. Ahora, Will y George os enseñarán las plantas
principales, es decir, las más importantes y las que más usaréis.
Aparece el
ascensor, y nos metemos con seis. Will pulsa el botón de la planta 68. Ninguno
habla, solo nos miramos unos a otros disimuladamente. Al abrirse la puerta,
salimos y George rompe el silencio.
-En la
planta 68 encontraréis el lugar de reuniones. Aquí os explicarán las misiones
que tengáis; con quién las haréis, qué haréis, cómo lo haréis…
Nos vamos
moviendo por la sala. Es enorme. Hay gente trabajando en ordenadores, personas
reunidas en mesas en las diversas habitaciones de cristal… Creo que lo que veo
es lo único que forma la planta, pero al menos, es más grande que el despacho
del director.
Will nos
hace volver al ascensor y pulsa el botón 49. Nada más cerrarse las puertas, nos
dice:
-Cómo veis,
hemos empezado por lo más alto y acabaremos en lo más bajo.
Las puertas
se abren y George nos explica:
-Este es el
centro de ocio, donde podréis venir en vuestro tiempo libre, cuando hayamos
acabado la visita os explicaremos los horarios.
Lo que se ve,
es una sala con un sofá y un sillón desocupados. Hay diferentes puertas, y como
puedo ver por las ventanas, hay una especie de cápsulas negras. Me aterra lo
que pueda haber ahí dentro.
George
prosigue:
-Hay varias
habitaciones, una para cada cosa. Una para dibujar, otra para tocar
instrumentos, otra para jugar… Cuando entréis en una habitación, tendréis que
meteros dentro de una especie de cápsula para no molestar a los demás, ni que
los demás os molesten a vosotros –vale, ya no me aterra-. Ya podréis ver esta
planta con más detenimiento en el tiempo libre.
Nos metemos
en el ascensor, y Will pulsa el botón 43. En un santiamén llegamos y George
explica:
-Esta no os
la vamos a enseñar mucho ahora, pero son clases. No son clases para manejar
vuestros poderes, son clases para aprender lo que aprendíais en el colegio. En
esta planta pasáis dos horas diarias. Solo tenéis al día dos clases aquí. ¿Veis
esa puerta de ahí al fondo? Esa es la biblioteca
Lo que se ve
no es muy agradable, es simplemente un pasillo oscuro con unas diez clases a
los laterales y una gran puerta al fondo. No me gusta mucho como son, así que
decido meterme rápido en el ascensor.
Will pulsa
el botón 32. Yo hablo un poco para romper el hielo.
-¿Cómo es
posible que el ascensor esté solo a nuestra disposición?-pregunto.
-Justo
cuando llamas aparece el ascensor, y con unos estudios de los científicos, han
hallado la forma de que los atraviesen unos a otros. Hay por lo menos cien
ascensores a la vez –George hace una pausa-. Esa pregunta no nos la suelen
hacer mucho, pero como eres una…-deja la frase colgando. ¡Qué lo diga! Es
horrible darles miedo a las personas por unos podercitos. No me da tiempo a
decirle nada porque llegamos a nuestro destino. Todo el mundo deja de hacer lo
que está haciendo y me mira, ahora empiezan los cuchicheos. ¡Me pongo
histérica!
Hay algunas
pizarras repartidas por la habitación. A parte, también hay muñequitos de
boxeo, dianas, máquinas para hacer abdominales… Prácticamente es un gimnasio.
Pero ahora me doy cuenta de que a los lados hay unas puertas. ¿Qué serán?
-Este es el
campo de entrenamiento. Aquí os enseñarán a controlar vuestros poderes,
manejarlos y poneros en forma. Detrás de esas puertas hay otras clases en las
que os enseñarán.
Me doy
cuenta de que hay cinco puertas, una para cada poder. Entonces, ¿la clase de
inteligencia habrá estado siempre vacía?
Me voy a dar
la vuelta, pero antes de darme cuenta, un chico (de mi edad) bastante fuerte me
agarra del brazo y me hace girar para que lo mire.
-Hola, preciosa.
Me llamo Jason. ¿Cómo te llamas, flor del desierto?-cosas similares me han
pasado un par de veces, pero a las guapas del curso les pasa continuamente, yo
no podría vivir así. Hago lo que siempre hago.
-Me llamo
“Cállate o haré que de tu boca no salgan cursilerías de esas”-respondo.
-Una dura,
¿eh? ¿Qué habías dicho sobre mi boca?-sin que me dé cuenta, me agarra y me
planta un beso en la mejilla-. La próxima vez, no será ahí.-le quiero
contestar, pero se da la vuelta y mis amigas me arrastran al ascensor. Me arrastran,
literalmente. No me quiero ir, quiero pegarle un puñetazo en la cara, pero
tengo que irme. “La próxima vez te escupiré, arañaré, morderé y pegaré.” Me
digo para mis adentros.
Will pulsa
la planta 20. Afortunadamente, nadie comenta nada en el ascensor, solo habla
George al llegar al piso.
-En esta
planta solo está la cafetería y la enfermería. Solo tenéis esta habitación-la
cafería- y la enfermería que está tras esa puerta.-nos dice señalándonos una
puerta al fondo de la cafetería.
Ahora mismo
está vacía. Solo hay encargados limpiando los restos de la comida. Hay
bastantes mesas para bastantes personas, siendo una organización tan
importante…
Volvemos al ascensor y vamos a la planta 15.
-Aquí están
las habitaciones.-nos explica.
Solo veo un
vestíbulo con tres pasillos hacia delante, tres pasillos hacia la derecha y
tres a la izquierda.
-La vuestra
estará por ese pasillo –como no, el pasillo del centro-. Ahora no iréis a la
habitación, la 203, iréis después de la visita y después de que os expliquemos
los horarios.
Nos volvemos
a meter al ascensor y pulsan la planta -1.
-No vamos a
la 1, que es el recibidor, porque ya habéis estado-nos explica Will-. ¿Os
acordáis de los números con sus plantas correspondientes?
-No.-responde
Jessica.
-Yo tampoco.-dice
Rose.
-Juliette,
tu sí te acordarás, ¿no?-me dice Anna.
-La 71 es el
despacho del jefe, la 68 la sala de reuniones, la 49 el centro de ocio, la
20…-respondo.
-Suficiente,
se ve que te las sabes.-me dice Will.
Justo
entonces llegamos a la planta de abajo. Por lo que he visto en el ascensor hay
seis plantas por debajo de la uno. George nos explica:
-Esta la
usan más cuando tienes como poco dieciséis, pero tenemos quince… A lo que iba.
Como veis es un garaje, a los dieciséis puedes conducir las motos o coches,
pero si vais muy bien en la evaluación, igual os dejan antes…
-A George y
a mi os dejan conducir motos.-le interrumpe por primera vez su hermano
rodeándole los hombros con el brazo.
-Vale…-le
suelta el brazo su hermano-. Detrás de esa puerta que veis, está la sala de
armas, si os meten en una misión, a lo mejor os dejan usar armas…
-Mi
pregunta: ¿Nos podéis explicar ya nuestros horarios?-me da un poco de envidia
ver a dos gemelos juntos, mientras que mi hermano va a primero de secundaria, y
no puedo hablar mucho con él…
-De acuerdo.
Os levantáis a las ocho. A las ocho y media bajáis a desayunar ya vestidas,
peinadas y aseadas. A las nueve tendréis clase normal de matemáticas, si no os
dan misión. Si os la dieran, cambiarían muchas cosas del horario. A las diez
podéis ir a la cafetería a cogeros algún bocadillo y cuando acabéis de
coméroslo podéis ir a la sala de ocio. A las once vais a la clase de
entrenamiento, vosotras tres en el aula 4 y tú, Juliette al aula 5 donde te
enseñan todas las actividades. A las doce tenéis otra vez clase normal de
lengua. A la una tenéis clase de educación física en el gimnasio. A las dos
vais a comer a la cafetería. Desde cuando acabáis de comer hasta las cuatro
tendréis tiempo libre. A las cinco tendréis historia de la W.V.M. en el aula 1
del gimnasio. Desde las seis hasta las ocho para ducharos y vestiros, si acabáis,
podréis ir a la sala de ocio o quedaros en la habitación. A las ocho bajaréis a
cenar y a las nueve subiréis a dormir. En la habitación podéis estar despiertas
hasta las diez. A las diez, los agentes os meterán en la cama, queráis o no.
Puede haber castigo si incumplís las normas.-nos dice George de memoria. Menos
mal que tengo una gran memoria, porque si no...
-Ahora
son…-Will mira el reloj-. Son las siete. Cada una tenéis una habitación dentro
de la 203. Os las repartís como queráis, son todas iguales. Por cierto, os
queda una hora para ducharos y subir a la cafetería.
No sé por
qué, pero Anna chilla, luego sube al ascensor. Cree que no le dará tiempo.
Jessica se
va corriendo al ascensor. Cree que no le dará tiempo.
Rose empieza
a dar vueltas sobre sí misma, está histérica, luego sube al ascensor. Cree que
no le dará tiempo.
Yo, en
cambio, me despido de los chicos, les doy las gracias y subo al ascensor. Sé
que me dará tiempo.
(Si queréis leer más partes de la historia, las tenéis en Wattpad)
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